
En el Instituto Upledger Perú, ofrecemos una formación excepcional y personalizada en terapia CraneoSacral, con grupos reducidos de máximo 10 alumnos, garantizamos una atención individualizada en un ambiente exclusivo en el corazón de Miraflores.






"Rigor anatómico y nivel superior.
Como fisioterapeuta con 25 años de práctica, valoro profundamente la claridad técnica y la explicación anatómica impecable."
Edwin Chavez Mancilla
"Mentoría clínica y atención personalizada.
El instructor comparte su experiencia de casos reales y se mantiene abierto a la reflexión, haciendo de este curso una experiencia superior."
María de Rocío Salas
"Escucha profunda del Sistema Nervioso.
Integrar la perspectiva CraneoSacral me permitió acompañar procesos de autorregulación, facilitando que el cuerpo recupere su equilibrio natural."
Christian Bello
"Seguridad total en bebés y ancianos.
Es una técnica extremadamente segura que se adapta perfectamente a lo que ya estés haciendo en consulta y potencia cualquier tratamiento."
Clorinda Aquino
"Neutralidad y respeto por el cuerpo.
Aprendí a desarrollar una escucha respetuosa que permite al cuerpo comunicar y liberar sus propias restricciones para favorecer el bienestar integral."
Rosi Montori
"La sutileza del tacto: Menos es más.
Este curso abre la puerta a otra forma de percibir. Aprendí la importancia de sensibilizar la escucha a través del tacto sutil."
Alejandra Ortiz

Herbert Carty se formó como traductor e intérprete profesional en la Universidad Ricardo Palma antes de dedicarse a la terapia manual. Esa formación lingüística no reemplazó su rigor clínico: lo precedió. Su doctorado (Doctor of Philosophy in Osteopathic Clinical Sciences), una investigación rigurosa con relato autobiográfico, se materializó luego en sus dos libros publicados.
Osteopatía Semiótica y Osteopatía Fenomenológica no son divulgación: son la tesis de un profesional con 25 años de trayectoria. En la primera enseña a leer la gramática del sistema nervioso; en la segunda profundiza en la ontología del encuentro terapéutico, es decir, la transición de tratar al cuerpo como objeto medible (Körper) a encontrarse con el cuerpo vivido (Leib), el momento exacto donde dos cuerpos se comunican antes de las palabras.
Para Herbert, la palpación es una práctica de lectura y de presencia pura. Esa densidad conceptual es lo que ningún manual técnico puede replicar, y lo que sus alumnos describen como la diferencia entre aprender una mecánica y encarnar verdaderamente la terapia.
El límite de 10 participantes por curso no es una restricción logística: es una decisión pedagógica deliberada. La Terapia CraneoSacral no se aprende leyendo ni memorizando protocolos. Se aprende en el momento preciso en que tus manos hacen contacto con un tejido real y tu sistema nervioso empieza a escuchar. Ese momento requiere la presencia real del instructor, no su presencia dividida entre veinte pares de manos.
Herbert Carty podría formar grupos de 20 o 25 personas. Elegir no hacerlo tiene un costo económico directo. Lo asume porque conoce la diferencia entre un terapeuta que completó un curso y un terapeuta que integró una habilidad: esa diferencia se forja en los primeros cuatro días, cuando el instructor todavía puede acompañar a cada alumno en su proceso individual.